Alacranes azules contra el cáncer
Clara Huacuja Rountree
La Jornada. México, 17 de noviembre del 2001
Casi 50 mil pacientes de cáncer
se han tratado con veneno de alacrán azul -Escozul-
desde que Misael Bordier y José Ramón
Rodríguez Alonso empezaron a investigar su
capacidad curativa en la Facultad Médica de
Guantánamo, Cuba. Los resultados son favorables
en pacientes vírgenes (que no se han sometido
a tratamientos oncológicos), pero mejores en
pacientes que muestran inflamaciones pélvicas
o prostáticas, que pueden ser preámbulo
del mal. "El cáncer avisa -dice Bordier-,
pero no le hacemos caso".
El biólogo relata que sus
trabajos se iniciaron "a partir de 1980, cuando
comencé a pensar en una investigación
contra el cáncer. Trabajando en un centro de
Higiene de Epidemiología, adonde tuve que acudir
para ayudar a eliminar una epidemia de paludismo en
el centro de Cuba, fue donde encontré ese alacrán.
Estaba debajo de una tumba. Me llamó la atención;
recolecté varios y empecé a observarlos.
"Primero probamos los efectos en ratones y luego
en perros con tumoraciones naturales, comprobadas
por biopsia y análisis de sangre, inmunológicos
y otros bioquímicos. Con las pruebas veíamos
cómo esos tumores iban en proceso de reducción.
En las comprobaciones y el análisis bioquímicos
se podía ver cómo se iban estabilizando
los parámetros en los animales. Ahí
es cuando empezamos a comprender realmente que el
veneno tenía un efecto antitumoral''.
El alacrán azul, patrimonio
de Cuba
Los especialistas omiten los tecnicismos
médicos cuando hablan acerca del animal con
que trabajan:
"Los mantenemos en cajas, donde
preparamos una tierra húmeda, en la que se
alimentan con insectos. Se reproducen por medio de
apareamiento. Una hembra pare alrededor de 35 a 70
animalitos. En verano su reproducción es más
rápida que durante el invierno. Pueden dar
veneno desde jóvenes, pero no se debe explotar
al animal de una forma abusiva. Ya a partir del año,
comenzamos la extracción del veneno del alacrán
cada 20 días aproximadamente. Un alacrán
dura dos años y medio en promedio. Es bueno
recalcar que el escorpión no se mata para extraer
su veneno, éste se obtiene mediante estimulación
eléctrica y luego el animal se integra al medio
ambiente.
''Necesitan una temperatura normal,
pero a diferencia de otros alacranes que habitan en
zonas desérticas, secas, este es de zona húmeda.
En nuestro país se localiza en las montañas,
donde se conserva una humedad relativa todo el año
y un clima tropical templado. Son abundantes en la
parte central, en la Ciénega de Zapata, que
es una zona de bastante húmeda. Tal vez estas
sean una de las diferencias fundamentales en cuanto
al medio natural donde se desarrolla este escorpión.
"Creemos que este insecto es
único de Cuba, aunque se ha reportado algún
tipo de rophalurus junceus en Haití o República
Dominicana, pero no la variedad en la cual nosotros
estudiamos. Realmente es parte del patrimonio nacional
de Cuba. Es un animal endémico de nuestro país''.
Respecto de la etapa en la que se
encuentra su descubrimiento, comenta: "Nosotros
vencimos las etapas de estudio toxicológico
y estudios en animales de laboratorio. Ahora estamos
en la etapa de ensayo clínico fase uno, o sea,
preliminar. Ésa es la etapa que tenemos como
producto natural, alternativo. Por la otra vía,
el veneno está siendo objeto de estudios bioquímicos
para determinar la presencia de otros principios activos
que se pudieran sintetizar por ingeniería genética
o biotecnología. De esta forma se podría
obtener un producto muy similar al natural, con funciones
sobre el cáncer u otras enfermedades. Y precisamente
esa es una de las razones por las que nos encontramos
en México, para este trabajo con el Instituto
de Biotecnología.
''Profesores de Nueva York se acercaron
a nosotros con intenciones de establecer vínculos
de cooperación y colaboración. Pero
por razones de índole si se quiere político
no fructificó esta gestión. Es bueno
señalar que instituciones españolas
han colaborado en algunos exámenes que se han
hecho sobre funciones básicas del veneno del
alacrán, y lo han hecho de forma totalmente
desinteresada''.
Trescientos beneficiarios mexicanos
Por Ángeles Cruz
Alrededor de 300 mexicanos se han
beneficiado del medicamento descubierto en Cuba para
combatir el cáncer y con el proyecto de investigación
para sintetizar la sustancia obtenida del veneno del
alacrán azul, conocido como Escozul. El beneficio
será para todo el mundo.
El investigador cubano Misael Bordier
afirma que la salud y la medicina deben llegar a todos,
sobre todo a quienes no tienen los recursos económicos
suficientes. Por eso, apunta, "nosotros no le
hemos puesto precio al medicamento. Nadie puede decir
que le costó alguna cantidad de dinero".
Entrevistado en el contexto del Congreso
Internacional de Medicina Tradicional y Alternativas
Terapéuticas, el académico asegura que
continuará la producción del fármaco
para beneficio del mundo, no sólo de Cuba.
Para ello, iniciará un trabajo conjunto con
el Instituto de Biotecnología de la UNAM. Buscarán
la síntesis del medicamento y la posibilidad
de producirlo a gran escala, como ocurrió en
su momento con la penicilina. El investigador calculó
que en un plazo de seis meses a un año se tendrán
los primeros resultados de esa investigación.
Actualmente, el medicamento de Bordier
y su compañero José Ramón Rodríguez
Alonso es un líquido que el paciente toma durante
dos años en diferentes dosis, de acuerdo con
el grado de avance del tumor. Incluso se puede aplicar
en crema si el problema está en la piel, en
aerosol si se trata de aliviar los pulmones, o como
lavados vaginales si se trata de un cáncer
cérvico uterino.
-¿Porqué se da la colaboración
con la UNAM?
-Fue ese centro el que nos invitó luego de
que conocieron nuestra investigación. Si México
nos invita, aquí estamos.
Pero además, asegura el investigador,
"no abandonaré a los mexicanos; aunque
yo me regrese a mi país dejaré ya una
persona responsable de contactarnos con los enfermos
que soliciten nuestra ayuda''.
Desde que el 19 de septiembre de
1995 Bordier obtuvo la patente del medicamento, se
ha dedicado a distribuirlo a todas las personas que
se lo han pedido. "A veces ni siquiera conozco
a los pacientes, como ahora que estoy acá ya
he tenido contacto con varios de ellos y están
muy bien".
A cambio del medicamento entregado,
los investigadores sólo reciben donaciones,
con las que pueden ayudar a los enfermos de escasos
recursos, como es el caso de un grupo de niños
colombianos que viven en instituciones de asistencia
social.
Los cubanos Misael Bordier y Ramón
Rodríguez explicarán también
hoy [sábado], a las 14.30, su descubrimiento
en el Congreso Internacional de Medicina Tradicional
y Alternativas Terapéuticas, efectuado en el
Centro de Convenciones del Sindicato.
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