Testimonio de Niurys Monzon , paciente curada
Azul de esperanza
Por: Arnaldo Calvo Buides
Cierta vez, la jagüeyense Niurys Monzón
Ortega estuvo muriendo. Desde los 11 hasta los 15
años no podía comprender cómo
la medicina cedía ante el carcinoma de cabeza
del páncreas e intestino que la aquejaba. No
aguantaba más la paulatina delgadez, dolores
de abdomen, inapetencia, entre otros síntomas
que la agobiaban.
De
nada valieron los tres intentos de intervenciones
quirúrgicas, pues el tumor no resecaba e impidió
realizarlas. La "abrieron" de manera infructuosa.
Y tampoco fructificaron los tratamientos de quimioterapia
y radioterapia. El maligno se resistía y propagaba.
Ya le habían detectado, además, metástasis
en el hígado, en toda la cadena gongrional
y abdominal, e hilio hepático.
Todo era desespero en la casa de Niurys. Su padre,
José Felipe Monzón, estaba al borde
de la locura. No concebía que la niña
falleciera; por eso, aquel día...
"Luis Cortegaza, ex profesor de la etapa de
mis estudios universitarios de Cultura Física,
me dijo que había leído en la prensa
que en Guantánamo estaban desarrollando investigaciones
contra el cáncer con un medicamento elaborado
con el tóxico del escorpión o alacrán
azul Rhopalurus junceus, cuyas mayores poblaciones
se ubican en Baracoa, Guantánamo, Norte y Sur
de Camagüey, Jagüey Grande y Ciénaga
de Zapata".
A diferencia de otros que habitan en zonas desérticas,
secas, esta especie habita en zona húmeda.
Es endémica de nuestro país y abundan
en las montañas, las cuales conservan una humedad
relativa todo el año y un clima tropical templado.
"Aún no lo habían aplicado a seres
humanos, sólo a animales, con pronósticos
alentadores. Pero no lo pensé dos veces y hacia
allá fui, esperanzado en hallar la cura de
mi hija, quien atravesaba por la etapa terminal de
la enfermedad. ¡Estaba desesperado!"
Ahora,
más calmado, confiesa que resultó difícil
convencer al biólogo Misael Bordier Chivás(El
Profesor, como lo conocen), al frente del experimento
desde hacía diez años, de que le permitiera
suministrar el biopreparado a la niña.
"Imagínate, temía que no funcionara
y le ocurriera algo. Estaba reacio a nuestra petición.
Ante su insistente negativa un amigo que me acompañó
le dijo que cuando mi hija muriera enviaríamos
un mensaje, inculpándolo por no facilitar el
fármaco que la hubiera sanado. Esto de cierta
forma lo sensibilizó y accedió, con
el compromiso de que yo asumiría los riesgos."
Y para asombro del más incrédulo, transcurrido
28 días de sistemática ingestión
desaparecieron las metástasis y se redujo el
primario(cabeza del páncreas), según
exámenes en el hospital Hermanos Amejeiras,
de la capital del país; catorce meses después
se extinguió, y sólo queda una fibrosis
o pequeño encapsulamiento. Hoy Niurys goza
de perfecta salud.
"Dada la excelente evolución, en 1992
familiares y amigos nuestros pidieron que atendiera
a algunos allegados portadores de cáncer. Acepté,
a aquellos en estadíos terminales(grado 4)
y sólo los domingos, ya que trabajaba en el
Turismo. Luego, la creciente clientela y positivos
resultados obligaron que a partir de 1998 me dedicara
por entero a ello.
"Ahora junto con Niurys laboro los miércoles
y domingo. Mi esposa y la otra hija a veces ayudan.
Con el tiempo extendí la atención a
pacientes en fases dos y tres."
De los más de 8 mil asistidos, el 85 por ciento
ha evidenciado sobrevida y mejoría de la calidad
de vida, y entre el 25 y 30 de esa última cifra,
remisión completa de la patología(han
curado), lo cual avala la eficacia del tratamiento.
No obstante, amén de que a principios muchos
lo tacharon de brujo y cosas peores, lejos de crear
expectativas a si el bautizado Escozul(escorpión+azul)
significa la tan esperada medicina contra el cáncer,
José Felipe prefiere señalar que simplemente,
sin dejar secuelas, constituye una alternativa para
aumentar la calidad de vida de los afectados.
"Todavía no están creadas las
condiciones para responder a todos los necesitados.
El Laboratorio Biológico-Farmaceútico()
también presta el servicio y espera satisfacer
y estabilizar el suministro. Incluso, provee a instituciones
científicas para estudios más profundos."
La toxina está siendo objeto de análisis
bioquímico para determinar qué sustancia
del veneno provoca los efectos contra el cáncer
y producirla en laboratorio para obtener grandes cantidades,
como ocurrió en su momento con la penicilina.
Según José Felipe, las investigaciones
demuestran que la "esperanza azul", como
la gente hablan de Escozul, deviene un efectivo inmunomodulador(eleva
los anticuerpos), antiinflamatorio, altamente analgésico
anestésico, inhibidor de la angiogénesis
y actúa en los canales electroquímicos
a nivel de la membrana celular, lo cual reduce o desaparece
muchos tumores.
"En otros casos facilita el encapsulamiento
y cesa la actividad tumoral, en correspondencia con
su clasificación, estadío y edad del
paciente."
Desde hace casi año y medio también
lo aplica contra otros padecimientos, luego de la
recuperación de muchos igualmente enfermos
de cáncer que lo ingerían.
Artrosis, artritis, diabetes, asma grado 3, hepatitis,
cirrosis hepática, inflamaciones pélvicas
y displasias mamarias, pueden ser atendidas con la
presentación de resumen de historia clínica,
tres litros y medio de agua destilada estéril,
y después de forma bimensual un dictamen médico
para determinar la evolución y dosificar de
forma justa el biopreparado.
"En ciclos de 21 días extraemos dos gotas
como promedio a cada animalito. No se matan, pues
ordeñamos mediante estimulación eléctrica
y luego los reintegramos a los corrales que se encuentran
en el patio de la casa.
"He tenido que aprender de manera autodidacta
biología y oncología. Mi graduación
en Cultura física me ha ayudado, sobre todo
la asignatura de morfología. Pero sería
injusto si no agradeciera a un grupo de galenos que
han brindado su apoyo incondicional, y a Misael, con
quien mantengo magníficas relaciones de amistad
y trabajo."
De toda Cuba viajan a Jagüey Grande en busca
de este hombre. Los rostros de algunos expresan la
misma desesperación con que un día él
marchó a Guantánamo tras la cura de
la hija.
"También vienen extranjeros. Mira, hace
poco comenzaron a frecuentarme griegos. Resulta que
una chilena realizó un documental con Misael,
LABIOFAM y conmigo, y lo editaron en Grecia."
Entre los tantos pacientes restablecidos mediante
su asistencia, José Felipe recuerda particularmente
a una niña oriunda de Tapaste, en La Habana.
"A Suset Molina la trajeron con un tumor grado
3 en el cerebro. En una ocasión ya le habían
extirpado el 90 por ciento, y sometida a quimioterapia
y radioterapia, pero se reprodujo. Luego, extirparon
el 40 por ciento y repitieron la terapia oncológica,
pero creció otra vez, además de afectarle
la visión y la locomoción.
"Durante cuatro años de atención
solo queda un fragmento residual más pequeño
a un grano de arroz. Ya casi desapareció la
lesión. Actualmente realiza una vida normal."
1 de agosto de 2004
Actualizado 8:00a.m
|